LA CRISIS DE LOS 50 - Destino Alma
15752
post-template-default,single,single-post,postid-15752,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,footer_responsive_adv,qode-theme-ver-13.5,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive

LA CRISIS DE LOS 50

LA CRISIS DE LOS 50

Toño, después de 19 años de matrimonio, y varias idas y venidas emocionales le dice a su mujer que ya no la quiere como antes, que se siente aburrido con su vida, que está estancado y que quiere separarse. Que de momento se va, aprovechando sus vacaciones, por ahí y luego ya irá viendo.

Borja, después de 8 años de matrimonio, con dos hijas de 6 y 4 años, directivo de banca, hombre de principios férreos y de misa los domingos, le dice a su mujer que quiere comprarse una Harley. Un mes más tarde sin habérsela comprado, le propone separarse porque sus amigos se están separando y son mucho más felices que él.

Marc, después de 20 años de relación y 12 de matrimonio, le plantea a su mujer que es momento de vivir la vida con mayor intensidad y que a partir de ese momento sean parejas abiertas y tengan relaciones con otras personas. Pero que él no la quiere perder como “su mujer”.

Andrés, tras 12 años de relación y 10 de casados, en un viaje de su mujer aprovecha para irse de casa sin decir nada, y cuando regresa le explica que a partir de ahora tienen dos casas, cada uno que viva en una, así vuelven a ser novios, que quiere hacer muchas cosas con su vida que no hace y que no quiere cuidar de unos hijos que no son suyos, ni mucho menos gastar su recién estrenada estabilidad económica en ellos.

Sergi, tras 6 años de convivencia, le dice a su pareja que ya no siente lo mismo por ella, que la ve como una amiga o como una hermana. Que ya no se siente atraído, le tiene mucho cariño, pero ha perdido la pasión. Que se vaya ella del apartamiento porque a él le gusta mucho y está cerca de su trabajo.

Gus, tras 9 años de matrimonio, ella se queda en el paro, le dice que trabaje con él y se encargue de la gestión administrativa de la empresa. Ella le dice que no, que quiere dedicarse a probar suerte en un sector nuevo que le encanta, pero que le ayuda mientras esté parada. Tres meses antes de que finalice el paro, y 21 mes ayudándole en la empresa, él la deja porque se ha dado cuenta que no comparten los mismos sueños.

Toño, Borja, Marc, Andrés, Sergi, Gus y otros tantos hombres lo que tienen en común es su cercanía a los 50 años. ¿Qué le pasa por la cabeza a algunos hombres de esa edad o próximos a esa edad?, ¿Son realmente conscientes de las palabras que salen de su boca o lo sueltan sin medir las consecuencias?, ¿Por qué de la noche a la mañana estallan y arrasan con todo?, ¿Han estado “aguantando” la infelicidad años anteriores o simplemente las canas activan un dispositivo automático de escape? ¿se sienten que ya no son jóvenes para muchas cosas, pero tampoco demasiado mayores para otras?, ¿ven un abismo ante ellos que les obliga a tirarse desde la montaña más alta, sin mirar si quiera si llevan un paracaídas?, ¿han conocido e iniciado otras relaciones paralelas, que siempre negarán, y están asegurándose antes de soltar una, tener otra más adecuada?

Creo que deben ser unos momentos complicados, llenos de confusión, miedos y frustraciones. Y estoy segura de que las mujeres también tenemos crisis existenciales, estoy segura de que la proximidad de la menopausia también afecta y mucho a las hormonas femeninas y las ganas de estrujar la vida y exprimirla hasta el fondo, caiga quien caiga también se nos ha pasado por la cabeza. Y que también somos responsables de como ha evolucionado la relación de pareja. No obstante, los casos que veo a mi alrededor son mayoritariamente hombres, ni uno, ni dos, son bastantes los que se están separando en estos momentos. Lo que sorprende no es la separación en sí, sino la brusquedad en las formas y la crudeza en el modo. Soltar las responsabilidades de la vida porque nos pesan, nos hartan y sentimos miedo es una reacción impulsiva de evasión. Y podemos volver a sentirnos adolescentes que lo dan todo en la barra de la discoteca con unos cuantos años de más. O tratar de recordar esas épocas en las que disfrutábamos de noches de pasión con parejas esporádicas que cuando salían por la puerta a veces nos dejaban un tremendo vacío. O simplemente volver a sentirse libres es la adrenalina que necesita su cuerpo, sin saber muy bien como gestionar esa libertad, pero al menos sentirla en la piel de nuevo. O tal vez es el momento de sacar a la luz el niño egoísta que estaba luchando por salir bajo el disfraz del madurito otoñal. O tal vez se han creado una burbuja de fantasía y de color paralela a la realidad, que mejor que les dure antes de que se les rompa y les golpeé contra un suelo solitario.

Detrás de esos hombres, que afortunadamente no son todos, hay unas mujeres que están en estado de shock, que de la noche a la mañana han visto su mundo más o menos perfecto, roto, descompuesto y no reconocen a la persona que tienen enfrente. Unas esperan a que se les pase la borrachera del medio siglo, otras se hacen las tontas mientras pueden, otras se culpan y les culpan, otras se sienten desoladas, otras cambian la cerradura, otras no se lo terminan de creer, otras pasan página y se calzan los zapatos que abren nuevas puertas…..

Para ti, (esas mujeres o esos hombres que también puedan estar en una situación similar), no olvides que tienes una vida por delante que sigue su curso, que la vida es sólo una ilusión, que depende de como estés así proyectas y atraes. Que te tienes que querer para poder mostrar como quieres que te quieran, no todo vale, no a cualquier precio. No mires hacia atrás anclándote en lo que hiciste y dejaste de hacer. Acepta que cada uno elige su camino, así que avanza con el tuyo, que las personas no nos pertenecen, que nosotras somos dueñas de nuestro destino, que los actos de los demás son su responsabilidad aquí y allá, que no se detenga tu paso, ni se estanque tu vida porque alguien ha dejado de caminar a tu lado. Hoy saldrá de tu vida uno y mañana llegará otro. Quédate con lo bueno, con lo positivo, con lo maravilloso. Y lo que no te haya gustado no lo repetirás, ni lo permitirás. Amate a ti sobre todas las cosas, porque así el amor que te mereces llegará y mientras tanto estarás en paz. Avanza, aprende y no dejes que la risa deje de iluminar tu cara. Fluye y déjate sorprender, enamorar, acariciar, abrazar, estrenar, ilusionar, creer de nuevo. No es tiempo de conformarse con mediocridades, ni de suplicar afectos, ni de ponerte la máscara para agradar, sino de disfrutar de relaciones auténticas. Rodéate de gente positiva, que resuene con la misma melodía. Conecta contigo y expándete. Cada experiencia es una bendición que nos ayuda a crecer un poco más.

Un día te levantarás y descubrirás que aquella persona que se fue de tu lado te hizo un gran regalo, te dio la fuerza que necesitabas para impulsarte en la vida y volar más alto y más lejos, incluso donde tus sueños aún no habían sido capaces de llevarte. Ha sido un gran maestro para ti. Envíale amor, dale las gracias, perdónale, pídele perdón y déjale ir.

Popi
popi@destinoalma.com
Sin comentarios

Escribe un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies